Derrame de rodilla
Extraer líquido no sustituye averiguar por qué apareció.
La rodilla puede acumular líquido por artrosis irritada, lesión, inflamación, cristales, sangre u otras causas. La artrocentesis permite aspirarlo y, cuando procede, enviarlo al laboratorio.
¿Cuándo puede plantearse?
- Derrame importante que limita movimiento o provoca presión
- Necesidad de analizar el líquido sinovial
- Sospecha de cristales, inflamación o infección
- Hemartros o derrames postraumáticos seleccionados
- Antes de una infiltración, cuando la aspiración forma parte del plan
¿Qué aporta la ecografía?
Confirma la presencia y distribución del líquido, ayuda a elegir la zona de acceso y permite visualizar la aguja en tiempo real. También puede mostrar sinovitis, quistes o bursas que no deben confundirse con un derrame articular.
Cómo se realiza
Valoración del derrame y de su causa probable
Se revisan síntomas, medicación, antecedentes, pruebas y posibles contraindicaciones.
Preparación estéril y localización ecográfica
Se identifica el receso con líquido y se planifica un trayecto seguro.
Aspiración controlada
Se extrae el contenido posible y se recoge muestra si está indicado.
Cuidados y plan posterior
El seguimiento depende de la causa, el análisis y la evolución clínica.
Después del procedimiento
Puede recomendarse reposo relativo breve y vigilancia del punto de punción. Dolor creciente, fiebre, calor, enrojecimiento o inflamación rápida requieren valoración médica.
Preguntas frecuentes
¿Artrocentesis e infiltración son lo mismo?
No. Una extrae líquido y la otra introduce un tratamiento. Pueden combinarse en casos seleccionados, pero son decisiones distintas.
¿El líquido siempre se analiza?
No siempre. Se hace cuando la sospecha clínica lo justifica.
¿Puede volver a acumularse?
Sí, si persiste la causa del derrame.
Contenido informativo revisado con referencias generales disponibles en Fuentes médicas.
