Primero el diagnóstico
No todo dolor de rodilla es artrosis.
El dolor anterior puede relacionarse con la articulación femoropatelar; un dolor localizado puede proceder del tendón; y una rodilla hinchada requiere comprender la causa del derrame. La técnica se decide después de distinguir el problema.
Condromalacia y dolor femoropatelar
Dolor con escaleras, sentadilla, carrera o tiempo prolongado sentado.
Ver información →Artrosis de rodilla
Dolor y rigidez relacionados con cambios degenerativos y capacidad funcional.
Ver información →Tendinopatía rotuliana
Dolor del tendón con salto, aceleración o cargas explosivas.
Ver información →Derrame de rodilla
Valoración y posible artrocentesis cuando existe indicación clínica.
Ver información →Opciones de tratamiento
PRP y ácido hialurónico no son equivalentes.
El PRP es un producto autólogo obtenido de la sangre del propio paciente. El ácido hialurónico es una viscosuplementación intraarticular. La elección depende del diagnóstico, edad, nivel de actividad, articulación, antecedentes, objetivos y evidencia disponible.
PRP
Puede plantearse en determinadas patologías articulares o tendinosas. No se presenta como una regeneración garantizada.
Conocer el procedimiento →Ácido hialurónico
Puede plantearse para mejorar dolor y función en cuadros degenerativos seleccionados, especialmente de rodilla.
Conocer el procedimiento →Cómo se organiza la valoración
1. Revisamos el problema y los tratamientos previos
Conviene traer informes y las imágenes originales de radiografías, ecografías o resonancias.
2. Exploración clínica y ecografía cuando está indicada
Se busca correlacionar los síntomas con una estructura y descartar factores que cambien el plan.
3. Explicación de alternativas
Se explican beneficios esperables, limitaciones, riesgos, alternativas y presupuesto antes de cualquier técnica.
4. Procedimiento y seguimiento cuando procede
La técnica puede organizarse tras la valoración si existe indicación y se cumplen las condiciones de seguridad.
